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Km 0
La vía Verde de Lucainena arranca en la antigua estación de ferrocarril, hoy rehabilitada en escuela. Es fácil de localizar, pues será el primer edificio que nos saldrá al paso al entrar en el bonito casco urbano de Lucainena desde la carretera A 370.
Comenzamos el recorrido con unas panorámicas por estrenar: a la izquierda se abre una amplia depresión árida, a la derecha se levanta de forma impetuosa sierra Alhamilla, atrás queda la estampa del rocoso peñón de Lucainena sobre el caserío y por delante nos espera toda una aventura siempre en ligero descenso.
La vía avanza por el somontano que, con suavidad, cae desde la sierra a una rambla que no vemos todavía. En este espacio se reparten cortijadas añejas y pequeñas parcelas de almendros y, principalmente, olivos. Así, llegaremos a la primera trinchera ferroviaria, en curva y con interesantes paredes terrosas de colores muy vivos. Sin duda, una buena clase de geología mientras se recorre esta vía verde.
Km 3
A partir de aquí la plataforma se convierte en un balcón a la rambla de Lucainena. Veremos como el trayecto se enriquece con las sucesivas barranqueras que, cuajadas de higueras, adelfas, escobones y frutales, se precipitan vertiginosamente hacia la rambla.
En el Km 3,3 el camino nos conduce al cortijo la Guitarra. Poco más adelante, a la altura de un obsoleto acueducto, comprobaremos como los picachos de la sierra de Alhamilla menguan a montes romos que reducen su empuje.
A continuación la vía traza un curvado terraplén, atraviesa terrazas de olivos y se adentra en una segunda trinchera alta y curvada. A la salida de esta trinchera (km 4,4) los montes se alejan y ceden el protagonismo a la rambla. El curso seco se abarranca y retuerce, queda aprisionado entre altas paredes terrosas y coloristas.
Km 5
A la altura de El Saltador, km 4,8 el paso por el trazado del antiguo ferrocarril se complica por la gran cantidad de maleza que encontraremos a nuestro paso así como una intransitable trinchera y un terraplén afilado que culmina en el alto puente sobre la rambla de Morales. Esto hace que la vía verde haya tenido que dar un pequeño rodeo hacia la pista de acceso a El Saltador. En este tramo se pueden ver las ruinas de un molino de agua que se ciernen sobre el Cortijo de las Tejas.
La pista desemboca en la carretera de Rambla Honda a Polopos (km 5), donde finaliza la Vía Verde de Lucainena. Sin embargo, proponemos prolongar la excursión durante 7 km más, por la carretera a Polopos. Se trata de una de las barriadas más populares de Lucainena que se alzó sobre la antigua plataforma del ferrocarril. Pero hay que recordar que este tramo todavía no es vía verde, por lo que los que decidan continuar tendrán que extremar las precauciones porque habrá tráfico.
Si este recorrido ha sabido a poco quizá sea alentador saber que existe mucho interés local para que toda la línea del ferrocarril de Lucainena a Aguamarga se acondicione como vía verde. Así, a medio plazo, se podrá disfrutar de un itinerario de mayor longitud que desde Lucainena permitirá adentrarse en el Parque Natural del Cabo de Gata - Níjar. |