La almeriense sierra Alhamilla era asiento de varias explotaciones mineras férricas. En 1893 la Compañía Minera Sierra Alhamilla comienza a explotar unos criaderos situados sobre el casco urbano de Lucainena de las Torres. A pesar de que inicialmente se había contemplado enlazar con el ferrocarril minero que bajaba desde Baños hasta Almería, la propia compañía minera abordó finalmente la construcción de su propio ferrocarril.
Éste se tendió desde la base de las minas hasta un cargadero marítimo situado a 36 km, en Agua Amarga. Las obras se concluyen en apenas dos años, y desde 1896 el ferrocarril y las minas se explotaron con una estrategia perfecta, dando unos rendimientos excelentes. Esta bonanza acaba con el final de la Primera Guerra Mundial. La crisis siderúrgica europea arrastró en su caída algunas explotaciones mineras, entre ellas ésta almeriense.
Tras la guerra civil, el ferrocarril es sometido a una intensa reforma pero, terminada ésta, se descubre que las minas estaban agotadas. Así, en el año 1942 el ferrocarril y las minas se abandonan definitivamente. En 2009 nace esta nueva vía verde que promete prolongarse para llegar hasta su destino: Agua Amarga. |