Km 0
Frente al Parc de l'Estaciò, la calle Tossal, angosto vial del callejero de Gandía, era el pasillo por donde antaño los trenes procedentes de Carcaixent proseguían viaje hacia Denia. También en este lugar, tiene su inicio el sendero de gran recorrido GR-236 “Ruta de los Monasterios” y que aprovecha el antiguo trazado del ferrocarril, en sus inicios hacia la población de Almoines. Por este mismo corredor los ciclistas y caminantes podrán encontrar un pasillo reservado, con firme de asfalto y separado del resto de la calzada por un alto bordillo.
Recorreremos 200 m hasta que el camino se asoma al ancho barranco tallado por el Serpis. Hasta el año 1996 este punto era un obstáculo infranqueable para los que recorrieran el antiguo trazado ferroviario, ya que el viejo puente metálico del ferrocarril había sido desmantelado al tiempo que las vías. La conversión de este trazado en vía verde nos ha regalado un espectacular puente de hormigón, más sólido que el ligero puente ferroviario, que nos permitirá salvar elegantemente las habitualmente magras aguas del Serpis.
Atravesado el ancho cauce del Serpis, nuestra ruta prosigue su recto trazado hacia el suroeste. Unos 300 m más adelante atravesaremos la carretera (CV-671) que baja hacia el Grao de Gandía por la orilla derecha del Serpis. Superada la leve rampa que nos devuelve a la superficie encontramos a nuestros, desde ahora, sempiternos compañeros de viaje: los naranjos. La traza de la vía verde es una larga franja rectilínea que osa mancillar el monótono tapiz de los naranjales.
Estos naranjos están irrigados por una densa red de acequias que distribuye por estas llanas tierras los parcos caudales de los ríos próximos. Así, en el km 1,5 cruza la primera gran acequia, la de Daimúz , por un discreto puente.
Km 3
Varios miles de naranjos más adelante, en el km 3 (utilizando un sistema de medida más normalizado), nuestra ruta sobrevuela la carretera que enlaza el casco urbano del Bellreguard con su playa. En toda la zona es típica la existencia de un casco urbano tradicional en medio de las huertas y, en la línea de playa correspondiente (2 o 3 km más abajo), su poblado litoral. Estas costas, en tiempos un continuo de arenas sin apenas más que naranjos a sus espaldas, son hoy un corredor urbano en el que, de forma ininterrumpida, se suceden las urbanizaciones sin distinguir dónde acaba un municipio y dónde empieza otro.
De nuevo en la vía, proseguimos la ruta sin pérdida y, poco después de abandonar la cercanía de Bellreguard , volvemos a cruzar sobre las domesticadas aguas del Serpis, encauzadas en este caso en la acequia Madre.
En el km 4 pasaremos a pocos metros del casco urbano de la pequeña localidad de Palmera, cuyas casas se confunden con las de su vecina población de Alquería de la Condesa. Frente al casco urbano, la vía verde vuelve a esconderse de los coches para cruzar bajo la carretera que conduce a Piles.
En el km 5 volveremos a cruzar otra nueva acequia, en este caso la de Piles. Pocas sorpresas nos aguardan ya hasta llegar a nuestro término de ruta en Oliva.
A lo largo del camino es fácil que podamos contemplar los habituales trabajos de mantenimiento de los naranjales, por cuyo fruto, auténtico oro naranja de estas tierras levantinas, suspiran millones de europeos de frías tierras más al norte.
Km 7
Sin problemas llegaremos a Oliva, término del recorrido por la vía verde. En el punto final de esta ruta existe la posibilidad de continuar camino por un carril bici, coloreado en verde, que nos lleva a la carretera de la playa de Oliva. Otra opción (tal vez más interesante y con menos tráfico) es seguir este carril bici durante un kilómetro hasta desviarnos a la izquierda hacia el Polideportivo Municipal, y desde allí, por tomar el canal de Las Fuentes, que en su inicio está cubierto. Transcurridos unos 800 metros se cruza un camino asfaltado y pasamos a la margen izquierda del canal por un puente. En este tramo el canal presenta un aspecto más natural, con vegetación y algunas aves acuáticas. El firme es de tierra compactada, y el terreno totalmente llano hasta el puerto y playa de Oliva (desde el Polideportivo hasta la playa hay, por esta vía de servicio del canal, unos 2 kms).
Frente a las cálidas aguas del Mediterráneo podremos dar buen fin a la excursión e incluso, si el tiempo lo permite, un chapuzón pondrá el broche de oro a este relajado paseo. |