Esta Vía Verde se apoya sobre el trazado del ferrocarril Carcaixent- Denia, sin duda, el tren de vía estrecha más antiguo de la península. Su primer tramo, entre Carcaixent y Gandía, data del año 1864, cuando empezó a funcionar el tranvía con tracción animal a lo largo de sus 35 km de vías. Tras un largo proceso en el que las concesiones del ferrocarril cambiaron de manos sucesivas veces, en 1884 se realizó la prolongación hasta Denia, ya como un ferrocarril convencional de tracción vapor.
El ferrocarril tenía una marcada vocación agrícola, perteneciendo desde su completa inauguración a la empresa ferroviaria de vía ancha con la que enlazaba en Carcaixent: primeramente los Ferrocarriles Almansa, Valencia y Tarragona (AVT) y, posteriormente, los Ferrocarriles del Norte. Hubiera pasado a RENFE cuando se creó esta empresa pública, pero su exclusividad en la gestión de ferrocarriles de vía ancha hizo que pasara a manos de EFE (Explotación de Ferrocarriles por el Estado) y después a FEVE, última empresa explotadora.
El tranquilo existir del ferrocarril se truncó en 1969, año en que se cerró el tramo Carcaixent-Gandía, ya que parte de su trazado iba a ser ocupado por un moderno tren de cercanías procedente de Valencia vía Silla-Cullera. Los primeros trenes de vía ancha llegaron a Gandía en 1972 y pronto se pensó en la prolongación del servicio hasta Denia.
Mientras se maduraba el proyecto, el tramo entre Gandía y Denia fue cerrado en diciembre de 1974, siendo levantadas las vías con la esperanza de su reapertura en vía ancha como ferrocarril de cercanías. Tras años de abandono en los que hubo varios intentos de reabrir el ferrocarril, la vía ha vuelto a ser noticia. Ahora son cientos de ciclistas y caminantes, de toda clase y condición, los que recorren a diario los 7 km que distan entre Gandía y Oliva. Este tramo ha sido recuperado como Vía Verde por el Ministerio de Medio Ambiente.
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