La vía está bien. El único problema para los ciclistas es que los propiestarios de la zona se han ido adueñando del trazado (entre El soto y el puente de hierro), por lo que hay que hacer el tramos por carretera.
Pasado el puente de hierro la ausencia de señalización hace que si noconoces la zona sea imposible encontrar el camino. El balasto en el suelo hace literalmente imposible poder seguir el trazado original, por lo que hay que hacerlo por caminos ajenos a la vía verde. La llegada a Navalcarnero es una obra, por lo que habrá que buscar dónde estaba la estación. La inversión en esta vía verde ha sido absolutamente nula, si descontamos la retirada de los railes. La continuidad hacia Almorox, o hacia Picadas es literalmente imposible ya que no hay información y el firme, si hasta este punto era malo, desde ahí, cuando no ha desaparecido en cultivos o urbanizaciones, es impracticable hasta para andar.
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