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¡Vive la Vía!
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Vía Verde de la Subbética

 
A pesar de que los primeros intentos de tender un ferrocarril pasando por la capital jiennense dataran del año 1881, no fue hasta 1893 cuando los primeros trenes circularon por esta ciudad camino de Puente Genil. Con esta nueva vía, la Compañía de los Ferrocarriles Andaluces creaba un nuevo acceso a Andalucía desde Linares, enlazando en Puente Genil con sus trazados que, desde Córdoba, iban a Málaga y Algeciras. Esta vía suponía una competencia al principal acceso ferroviario desde la meseta que, explotado por la todopoderosa compañía MZA, discurría por el valle del Guadalquivir.

Uno de los principales tráficos de aquel nuevo ferrocarril fue el transporte de aceite a granel, embarcado en vagones cisterna. Tal fue el protagonismo de este transporte que el ferrocarril recibió la denominación popular de “Tren del Aceite”, nombre que ha heredado la actual Vía Verde. Pero, además del aceite, las vías de este ferrocarril también sirvieron para transportar carbones de la cuenca de Belmez, y plomo y otros metales de los yacimientos linarenses hacia el puerto de Málaga.

Pero la historia económica del ferrocarril nunca fue boyante. Así, salvo el temporal repunte que experimentó a finales del siglo pasado durante la Guerra de Cuba, las cifras se marcaban en color rojo año tras año. De esta manera se llegó al año 1936, en el que la línea, junto a todas las que formaban la amplia red de “Andaluces” fue intervenida por el Estado, al comprobar que la situación económica era ya insostenible.

Otra guerra, la Guerra Civil, dio nueva vida al ferrocarril, periodo en el que este trazado sirvió de alternativa al frecuentemente bombardeado Espeluy-Sevilla. Pero cuando callaron los fusiles también lo hicieron las locomotoras, que cada vez se dejaban ver menos por sus vías, y a unas velocidades medias de infarto: ¡30 km/h!. En esta lánguida situación el ferrocarril se mantuvo precariamente en activo hasta el año 1985. En esa fecha, junto a otros cientos de kilómetros de vías esparcidos por los campos españoles, fue clausurado todo el tramo entre Jaén y Puente Genil. 15 años después otro tipo de máquinas vuelven a surcar la alfombra de balasto para convertirla en asiento de una magnífica Vía Verde.

 

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